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Felicidad ¿Buscamos en el sitio correcto?

Felicidad hedónica y eudaimónica.

La búsqueda de la felicidad nos puede traer más insatisfacción si no sabemos dónde buscarla.

Investigaciones científicas muestran que la felicidad, basada en experiencias placenteras y sentimientos positivos, no juega un papel esencial en el desarrollo del bienestar. En general, salvo valiosas excepciones, nuestro proyecto vital está enfocado hacia esta felicidad, la felicidad hedónica. En cambio, se ha demostrado que para desarrollar una vida plena, con sentido y con un bienestar genuino es fundamental cultivar  el bienestar eudaimónico. A diferencia del bienestar hedónico que depende de la presencia de un estímulo que genera sensaciones placenteras, el bienestar eudaimónico surge del desarrollo de las cualidades interiores.

La psicología positiva ha decidido encontrar las causas de la felicidad genuina y sus investigaciones muestran:

A lo largo de la vida, las personas con vidas con sentido tienden a mantener sus capacidades cognitivas intactas, vidas más longevas y una mejor salud mental que las personas cuya vida gira entorno la búsqueda de sensaciones placenteras. De hecho, creer que las experiencias agradables son la única y genuina fuente de felicidad nos hace menos felices y más insatisfechos.

Una comida exquisita, disfrutar del último gadget del mercado o vestir a la moda son placeres que contribuyen al bienestar hedónico. Un bienestar a corto tiempo, fugaz e inestable. En cambio, educar a los niños, hacer el voluntario, ser bondadoso o desarrollarse como ser humano puede que no nos den la dosis diaria de sensaciones placenteras, pero nos enriquecen la vida dotándola de sentido.

  • Bienestar hedónico: ¿Qué puedo coger del mundo para ser feliz?
  • Bienestar eudaimónico: ¿Qué puedo ofrecer al mundo? ¿Cómo puedo contribuir al bienestar global?

La Dr. Carol Ryff, catedrática y directora del Institute on Aging at the University of Wisconsin, afirma:

“Algunas veces las cosas realmente importantes no favorecen las felicidad hedónica a corto plazo”

Eudaimonía es un término griego con el que Aristóteles describe el bienestar, la plenitud del ser humano, que se alcanza cultivando la virtud y si hay varias la más alta. De este modo, el ser humano es capaz de desarrollar su potencial innato y vivir plenamente. Este es un bienestar estable, a largo plazo y que no depende de la presencia de un estímulo para experimentarlo.

En los últimos diez años, los psicólogos han investigado las consecuencias del bienestar hedónico y eudaimónico en la salud física y mental. A continuación, citamos algunos de los estudios y sus resultados:

  • Investigadores de la San Diego State University han buscado las posibles causas del incremento, entre el 1928 y el 2007, de los síntomas de depresión, paranoia y psicopatologías en los universitarios americanos. Los resultados del estudio indican que la visión hedónica de la felicidad en la sociedad americana es una de las posibles causas. Una sociedad que sobrevalora el materialismo y el estatus social, mientras que ignora vivir una vida plena de acuerdo con las aspiraciones personales.
  • La Dr. Ryff y su equipo de la Universidad de Wisconsin en el estudio MIDUS han estudiado más de 7.000 personas desde el 1995. Las personas con mayores índices de bienestar eudaimónico presentaban niveles bajos de interleukin-6, un marcador de inflamaciones que está asociado con enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y Alzheimer. Este trabajo fue publicado en la revista Health Psychology.
  • David Bennett, director del Alzheimer´s Disease Center en la Universidad de Medicina de Chicago, y su equipo han mostrado que el bienestar eudaimónico es beneficioso para no desarrollar la enfermedad de Alzheimer. En un estudio de siete años, los participantes que mostraron niveles bajos de eudaimonía tenían el doble de posibilidades de desarrollar la enfermedad, en relación al grupo con alta eudaimonía.
  • En otra investigación el Dr. Bennett, constató que las personas con una vida plena y con sentido tenían más probabilidad de preservar las funciones de movilidad, las condiciones de vida y mostraron una mayor esperanza de vida.

A nivel cognitivo, hay evidencias que las personas con diferentes tasas de eudaimonía procesan la información de forma distinta. Estudios de imágenes cerebrales muestran que las personas con una alta eudaimonía presentan una mayor activación del córtex frontal. Una área relacionada con el pensamiento de alto grado, el lenguaje y la memoria. La Dr. van Reekum del Center for Integrative Neuroscience and Neurodynamics de la Universidad de Reading, explica que las personas eudaimónicas reevalúan las situaciones positivamente, usando el cerebro para ver el lado positivo y en lugar de escapar, afrontan las situaciones cómo un desafío.

Las acciones positivas que promueven el bienestar eudaimónico, por ejemplo ayudar a los demás, no producirán dichos beneficios si son realizados por personas que se siente obligadas a ellas. Del mismo modo, si son realizadas con una motivación hedónica tampoco generarán bienestar eudaimónico, por ejemplo: Voy a ayudar a los demás porque a largo plazo es beneficiosos y obtendré una recompensa.

La felicidad hedónica no es mala. De hecho en cierto grado, es necesaria para poder implicarse en acciones más significativas.

La Dr. Diener explica que en general las personas sienten más sensaciones placenteras que neutrales, pero ello no indica que tengan un mayor grado de felicidad. Muchas veces pensar mucho sobre nuestra felicidad no ayuda mucho, el pensamiento rumiante sobre la felicidad puede ser el comienzo del circulo vicioso. Tal y como dice la Dr. Ryff: “Centrarse en ser feliz en si mismo puede convertirse en una carga psicológica”.

Ser feliz no consiste en sentirse eufórico las 24 horas del día. Mucho estrés no es bueno. Para incrementar la eudaimonía céntrate en las relaciones interpersonales y el trabajo que amas. La Dra. Diener añade ” evita quedarte sentado preocupándote por ti mismo y céntrate en tus aspiraciones”.

Fuentes y artículos relacionados:

The Wall Street Journal, Is happiness Overrated?

B. Alan Wallace, Genuine Happiness.

B. Alan Wallace, What Is True Happines?

The New York Times, Our Imperfect Search for Perfection.